Tratamiento tras un largo período inmovilizado

Tratamiento tras un largo período inmovilizado

Son muchas las patologías que nos obligan a permanecer en cama durante un cierto tiempo; unas veces porque hemos sido sometidos a algún tipo de cirugía, otras porque el proceso de recuperación de una determinada enfermedad nos obliga a ello.

Aunque, la prescripción del reposo es, sin duda alguna, necesaria para la recuperación de algunas patologías, también puede afectar negativamente sobre otros aspectos de nuestra salud, traduciéndose en consecuencias para nuestra funcionalidad y autonomía.

Pueden incluso llegar a retrasar la reincorporación a las actividades de nuestro día a día debido a la alteración de nuestro sistema musculo-esquelético, sistema respiratorio o sistema nervioso, entre otros.

En función del tiempo de inmovilización al que hayamos estado expuestos, de las consecuencias de la cirugía (en caso de haber sido intervenidos quirúrgicamente) o de las secuelas de la enfermedad que hayamos sufrido, las alteraciones producidas fruto de esa inmovilización van a ser muy diversas.

De ahí la importancia de recibir el asesoramiento de un fisioterapeuta, el profesional encargado de llevar a cabo el proceso de recuperación posterior a una inmovilización, para prevenir o minimizar ciertas alteraciones, creando un programa personalizado en función de las necesidades de cada paciente y del tiempo que haya permanecido inmovilizado.

Hay numerosos estudios que relacionan el tiempo de hospitalización con la pérdida de masa muscular, de fuerza y de alteración de los reflejos posturales.

Se ha comprobado que los pacientes pierden masa muscular de forma gradual desde los tres días de su hospitalización, siendo de un 10-15% tras los primeros 7 días de inmovilización.

¿Qué alteraciones se podrían producir tras un largo período inmovilizado?

Éstas son algunas de las alteraciones que se producen en nuestro organismo:

  • En el sistema nervioso central y periférico se observa una disminución de la sensibilidad propioceptiva, por lo que se produce un enlentecimiento de nuestros reflejos posturales.
  • En el sistema respiratorio se aprecia una reducción en la elasticidad de la pared torácica y pulmonar y una disminución de la capacidad aeróbica.
  • En el sistema circulatorio se ve afectado el retorno venoso ante la carencia de contracción muscular, lo que provoca un estancamiento de las venas periféricas.
Hombre mayor recostado en cama de hospital
  • En el sistema digestivo se produce una alteración de los procesos metabólicos, así como de toda la esfera digestiva, por la falta de movimiento. Esto puede provocar la aparición de otras patologías como: colesterol, diabetes, problemas circulatorios, etc. Por ello es importante, tras un proceso de inmovilización prolongado, cuidar toda la esfera/componente alimentario, vigilando la nutrición de todos nuestros tejidos para ayudar a que el proceso de recuperación sea el más óptimo posible.
  • En el sistema locomotor se produce una importante alteración musculo-esquelética que provocará atrofia generalizada de la musculatura, así como afectación de nuestro sistema óseo debido a la falta de carga, lo cual puede dar lugar a un déficit de masa ósea.

TRATAMIENTO EN CLÍNICA LUIS BAÑOS

A la hora de trabajar con un paciente que ha sido inmovilizado durante un tiempo nos marcamos una serie de objetivos:

  • Recuperación de alteraciones de movilidad
  • Mejora del sistema cardiopulmonar
  • Fortalecimiento muscular
  • Vuelta a las actividades de su día a día
  • Vuelta a la práctica deportiva

Según las alteraciones o secuelas que presente el paciente tras la inmovilización propondremos un tratamiento u otro, siempre de manera personalizada y ajustándonos a la situación en la que se encuentre nuestro paciente.

Combinaremos la terapia manual con ejercicio terapéutico para acelerar lo máximo posible y de la mejor manera su recuperación. Además, disponemos de tecnología avanzada como complemento a nuestro tratamiento.

Durante el tratamiento utilizaremos técnicas manuales especializadas en la recuperación de la movilidad y la fuerza muscular; así como técnicas orientadas a devolver la normalidad a los receptores sensitivos y propioceptivos, que han sido alterados tras la inmovilización. Estos receptores son necesarios para recuperar la sensibilidad y la estabilidad de nuestro cuerpo.

Como complemento al tratamiento manual, es fundamental que hagamos una valoración, tanto estática como dinámica, en la que observemos las alteraciones producidas tras la lesión. De esta forma, programaremos una serie de ejercicios correctivos que devolverán la funcionalidad a la zona afectada.

TECNOLOGÍA COMO SOPORTE A LA FISIOTERAPIA MANUAL

Toda la información de este apartado la encontrarás en este otro artículo:

Tratamiento tras sufrir una fractura

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