fbpx

Adormecimiento de manos y dispositivos electrónicos

Adormecimiento de manos y dispositivos electrónicos

¿Se te duermen las manos mientras sujetas el móvil?

¿Tienes sensaciones de hormigueo o calambre en el brazo cuando permaneces en el sofá o al pasar mucho rato sentado?

¿Te cuesta leer o estar con el ordenador en el sofá porque sientes dolor en brazos o manos?

El uso excesivo de dispositivos electrónicos, que se ha visto acentuado durante el confinamiento, es el responsable (junto con otras cuestiones), de la presencia de algunas patologías en determinadas personas.

Cervicalgias, dolor generalizado de espalda, dolor ocular y cefaleas son algunas de las más frecuentes; pero también pueden aparecer otros problemas, en este caso, en brazos y manos.

¿Por qué se me duermen las manos?

El adormecimiento de manos, también conocido como disestesia, es una sensación anormal cuyos orígenes pueden ser muy variados:

  • Lesión o alteración en el sistema nervioso.

En este gran grupo podemos incluir diversos tipos de patologías: síndrome del túnel carpiano, síndrome de los desfiladeros torácico y/o escalénico y sensibilización periférica del nervio afectado. Incluso patologías de origen raquídeo como pueden ser: protusiones, hernias discales o estrechamiento de canal (la disminución del espacio por el que salen los nervios que controlan nuestro cuerpo.

El protagonista es el propio nervio que, por su afectación, empieza a transmitir sensaciones anormales como adormecimiento, quemazón, picor o escozor, sin que haya un estímulo concreto que lo esté produciendo.

En los casos leves se produce de forma puntual y desaparece con un poco de movimiento; en los casos más severos puede aparecer lo que se conoce como dolor neuropático. Este tipo de dolor aparece con la lesión de un nervio y produce un dolor muy agudo debido a la alteración en la transmisión de señales que manda el nervio afectado.

  • Enfermedades degenerativas del sistema nervioso.

La esclerosis múltiple lesiona las vainas de mielina que recubren los nervios, produciendo alteraciones en la transmisión de los impulsos. Estas alteraciones hacen que el cerebro no sea capaz de interpretar bien las señales, dando lugar a este tipo de sensaciones anómalas.

  • Otro tipo de enfermedades.

Guillain-Barré, enfermedad de Lyme, diabetes mellitus, herpes…

  • Consumo de algunos medicamentos.

Medicamentos como los que se utilizan en quimioterapia pueden producir adormecimiento de manos.

  • Accidentes cerebrovasculares

Incidencia del uso de dispositivos móviles en casa

Durante nuestra larga estancia en casa hemos abusado de las malas posturas condicionando y poniendo en tensión muchas estructuras de nuestro cuerpo, incluidos nuestro sistema nervioso.

Cuando consultamos el móvil, es frecuente que inclinemos la cabeza hacia adelante, forzando la posición del cuello y provocando un aumento de la tensión en la zona cervical anterior (escalenos), lo que produce un estrechamiento justo por donde circulan los nervios que controlan todo el brazo, pudiendo producir alteraciones sensitivas y motoras.

En caso de padecer alguna patología de origen discal, esta mala postura mantenida, aumenta la tensión en la zona cervical, ya debilitada por la alteración en el disco, por lo que se producirá más irritación aún a nivel de las raíces nerviosas y, con ello, un aumento de la sintomatología.

El aumento en el tiempo de uso de los dispositivos móviles ha provocado daños a nuestro sistema, favoreciendo la aparición de algunos de los síntomas antes descritos.

Por ello, es necesario trabajar en la recuperación de este tipo de lesión cuanto antes, para evitar la cronicidad de ésta y el empeoramiento de los síntomas.

Tratamiento de la disestesia o adormecimiento de manos

En Clínica Luis Baños contamos con gran experiencia en el tratamiento de patologías de origen neural, consiguiendo unos resultados sorprendentes. Desde el área de fisioterapia trabajamos con terapia manual y con técnicas como la fibrolisis diacutánea, la neurodinámica y el tratamiento de la columna. También utilizamos terapias como la Reeducación Postural Global o RPG, el sistema Redcord Neurac y la readaptación.

Con todo ello intentamos corregir, mediante la terapia activa (realizada por el propio paciente), la reeducación neuromuscular necesaria para recuperar una postura normal, una postura donde no se tensionen las estructuras que están sufriendo y que permita prevenir que aparezcan recaídas con el tiempo.

La fisioterapia invasiva supone un gran avance en este campo, pues nos permite trabajar directamente sobre el sistema nervioso. Con técnicas como la neuromodulación reducimos la excitabilidad del sistema nervioso y corregimos la señal anormal o dolorosa, que se transmite hasta nuestro cerebro, consiguiendo así, bajar mucho dicha sensación.