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La era de la digitalización y los problemas de muñeca

La era de la digitalización y los problemas de muñeca

¿Pasas gran parte de tu tiempo sentado frente a un ordenador? ¿Al finalizar la jornada sientes molestias o dolor en tus muñecas?

Con la llegada de los ordenadores y el desarrollo de las nuevas tecnologías, el estilo de vida ha cambiado, provocando una evolución hacia nuevos puestos de trabajo y haciendo que los ordenadores se conviertan en herramientas imprescindibles en nuestro día a día. ¿Cómo puede afectar a nuestro cuerpo un uso excesivo del ordenador?

Problemas en la muñeca por la digitalización

Los seres humanos hemos sido concebidos para la actividad física y no para el sedentarismo. Estamos hechos para que nuestro sistema visual trabaje fundamentalmente de lejos, más que de cerca; para la caza de presas, por ejemplo. Todo esto nos hace reflexionar acerca de la gran cantidad de posiciones que adoptamos, antinaturales para el ser humano, motivadas por las exigencias laborales y por las tareas que desempeñamos.

La evidencia nos muestra la estrecha relación que guarda el uso de ordenadores y de trabajos en oficina, con la prevalencia e incidencia de problemas cervicales, de hombro, codo y muñeca. Un número importante de las recientemente denominadas “enfermedades profesionales” son derivadas del uso excesivo de las tecnologías informáticas. Un ejemplo de ellas es el “Síndrome de la computadora”, que consiste en la aparición de molestias visuales, cefaleas y dolores musculares en personas que usan el ordenador durante largos períodos de tiempo.

Una de las más perjudicadas en esta historia es, sin duda, la mano, utilizada constantemente para el desplazamiento del ratón y el uso del teclado. Es aquí donde se localiza un mayor número de lesiones por estrés. Movimientos repetitivos como el cliqueo del ratón, o trabajar por períodos prolongados con una posición incorrecta de muñeca, pueden ser el origen de tu sintomatología.

Conscientes de lo limitante que puede llegar a ser trabajar con esas molestias en tus muñecas, queremos ayudarte a reducirlas o prevenirlas. Para ello, te dejamos a continuación unas recomendaciones claras y fáciles de aplicar:

  • Mantén un apoyo adecuado de los antebrazos, esto te ayudará a no sobrecargar la zona cervical.
  • Utiliza el teclado con todos los dedos, evitando así concentrar el esfuerzo, solamente, en algunos de ellos.
  • El teclado nunca se debe colocar a menos de 15 cm de distancia del borde de la mesa ni en una posición que obligue a mantener el codo en un ángulo menor a 121º, ya que ello podría aumentar el riesgo de dolor cervical.
  • Para escribir con el teclado y alcanzar las teclas es preferible que muevas todo el brazo, en lugar de flexionar únicamente las muñecas.
  • Coloca el ratón cerca de tu mano dominante, según seas zurdo o diestro.
  • Usa un ratón que se adecúe a las características individuales de tu mano; en el mercado existen, ya, ratones de diferentes diseños y tamaños.
  • Incluye, además, algunas ayudas en tu equipo de trabajo: soportes para muñecas, bandejas para teclados y pelotas de rastreo; pueden ayudarte a evitar presión excesiva sobre zonas concretas de tus muñecas.
  • Si usas de manera prolongada el ratón, es necesario que hagas descansos cortos en los que puedes aprovechar para realizar ejercicios sencillos y estiramientos suaves; te ayudarán a relajar dedos y muñecas. Algunos ejemplos de estos ejercicios son:
    • Estirar y encoger los dedos, cerrando la mano en un puño.
    • Realizar círculos con tus muñecas en un sentido y en otro.
    • Estirar la zona del pulgar y del meñique, manteniendo codo y dedos estirados y ayudándose de la mano contraria.
    • Con el puño, pero con el pulgar separado y estirado y con los antebrazos apoyados sobre la mesa, hacer giros de muñeca suaves, comenzando con la palma de la mano mirando hacia abajo y llegando a que la palma de la mano mire hacia arriba con los pulgares apuntado en sentidos opuestos.
    • Con los brazos pegados a los laterales del tronco, la palma de la mano apoyada en el asiento de la silla y los dedos apuntando hacia el respaldo, estirar y mantener esa posición entre 15-20”, realizando descansos de igual duración.

 

En resumen, es fundamental ser conscientes de que, al pasar tiempos prolongados sentados frente a un ordenador, la postura adoptada, así como la disposición del mobiliario de oficina, serán vitales en la prevención o desarrollo de problemas de salud. Llevando a cabo sencillas pautas como las descritas, conseguirás sentirte mucho mejor.

En las próximas semanas vamos a seguir compartiendo contigo más consejos para que, el lugar de trabajo y el uso de la tecnología no constituyan un peligro para tu salud. Confiamos que te sean útiles.

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