Un paciente con hernia de disco cervical nos cuenta su caso

Nuestro paciente de hernia de disco cervical nos cuenta su caso

DE NO SABER QUÉ TIENES A ENCONTRAR LA SOLUCIÓN EN 3 SESIONES

Todo comenzó hace más de año y medio, hacia octubre de 2012, cuando empecé a notar molestias en el cuello y los brazos. Al principio no les di demasiada importancia y continué con mi rutina habitual: trabajar y hacer deporte, mi gran pasión.

Pero con el paso de los días, las molestias fueron en aumento. El dolor se volvió cada vez más intenso, especialmente en los brazos, y se agravaba cuando salía a correr o entrenaba con pesas en el gimnasio. Además, empecé a sufrir espasmos musculares tanto en el brazo como en la zona dorsal.

Sin darle aún la importancia que tenía, empecé a ir a un quiromasajista, pero no tuvo éxito, y los dolores continuaron. En diciembre de 2012 tuve una crisis muy fuerte que me obligó a ir a urgencias, dado el dolor tan intenso que sufría. Entonces ya decidí ponerme en manos de fisioterapeutas de mi ciudad (Valencia). Sin embargo, después de varios meses y sesiones, seguía en el mismo punto, con dolores continuos, sin poder hacer deporte y sin saber aún qué es lo que me producía esos dolores.

Y entonces llega un momento en que lo peor ya no son los dolores físicos, lo peor es el estado de ánimo que te provoca verte en la situación de llevar varios meses en el mismo punto, sin saber qué es lo que tienes, con dolores insoportables y sin saber si podrás volver a hacer vida normal.

Con todo esto decidí contactar con Luis, a pesar de encontrarnos a 500 km de distancia de su clínica, pero tenía la esperanza de que pudiera encontrar solución a todo esto.

RESULTÓ SER UNA HERNIA DISCAL

Y, efectivamente, no me equivoqué, en la primera conversación telefónica que tuvimos le expliqué todo, los síntomas, los dolores… En ese momento ya me comentó que probablemente se trataría de una hernia discal cervical. Al principio, al oír las palabras hernia discal, te preocupas, es inevitable; pero Luis ya se encarga, con su positivismo y conocimiento, de animarte y de decirte que no hay problema. Me citó para que fuera a su clínica, pues necesitaba verme para hacer una valoración, pero que no me preocupara, que en 3 sesiones me dejaba “nuevo”.

Así que, sin dudarlo, cogí el coche y, tras 5 horas, nos plantamos en Jaén. Yo no conocía la Clínica pero, nada más entrar, te das cuenta de que no es una Clínica normal, es diferente al resto, o al menos al resto de las clínicas que yo conocía en Valencia. Es espectacular, por todo: diseño, decoración, medios materiales, tecnología… pero sobre todo, por el equipo de profesionales con el que cuenta.

Un tratamiento intensivo y efectivo

Llega el momento de entrar en la consulta y me recibe, muy amablemente, una de las fisioterapeutas de su equipo, y me realiza varias preguntas con el objetivo de disponer de toda la información. Al poco tiempo entra Luis y, en un momento, tras examinarme y ver que todo apunta a una lesión de hernia discal, diseña el tratamiento completo a seguir. Fueron 3 sesiones en las que me trataron con osteopatía, con láser de alta potencia, con tecnología de tracción discal y con la técnica EPI.

Tratamiento de la hernia de disco en la Clínica Luis Baños de Jaén

Fue un tratamiento intensivo, y ya en cada sesión iba notando una mejoría real que hasta entonces no se había dado. Esto hizo que mi ánimo diera un giro de 180 grados y viera, por fin, las opciones reales de solución.

Una vez terminado el tratamiento Luis me dio las pautas a seguir en Valencia, ejercicios que debía seguir haciendo, además de que, al llegar allí, me hiciera una resonancia para verlo todo mejor y confirmar que se trataba de una hernia discal. Efectivamente no se equivocó, la resonancia confirmó la hernia discal en la cervical C5-C6 y protusiones discales en el resto (C3-C4, C4-C5 y C6-C7).

El caso es que fueron pasando los días y la mejoría fue a más, hasta que llegó el momento en que ya me olvidé de que tenía una hernia discal y a día de hoy estoy perfectamente, totalmente recuperado, sin molestias y haciendo deporte. Incluso participé en una media maratón que hice aquí en Valencia, algo totalmente impensable hace año y medio.

Por tanto, no me queda otra que agradecer a Luis y su equipo todo el esfuerzo y trabajo, y que 500 km en coche para ir y otros tantos para volver no es nada comparado con la ayuda que he recibido.

Muchas gracias.

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